Gran partido del Sevilla FC en un RSP pandémico frente a un rocoso, rácano y protestón Atlético de Madrid que pierde su colchón de puntos a manos de los de Lopetegui. Presión constante desde el primer minuto frente al equipo de la puñalada, que metió el autobús bajo los palos y sacó la navaja, sin mucha fortuna, en los momentos críticos. Partido de poderosa personalidad por parte del Sevilla FC, que sigue teniendo en Navas a su activo número uno, y en Bono a su activo número dos, lo que debería ser objeto de reflexión. En-Nesiry, estuvo perdido y perdió balones clarísimos en el borde del área. Sale al campo como si estuviera alucinado. Ocampos no debe volver a tirar penaltis hasta que no los entrene a fondo y vuelva a coger confianza. El Mudo, parecía cansado cuando salió al campo. El Papu no está en forma, y cada vez se nota más. De Jong, no las ve ni por arriba, a pesar de su envergadura. A pesar de todo, el equipo la tocó y la tocó, mantuvo la posesión y tiró cada vez que la banda derecha desbordaba. Necesitamos alguien que la enchufe arriba para no sufrir tantísimo. Al final, no obstante, la orquesta sonó afinada, y esto es lo importante.
Gran partido, tres puntos valiosísimos para consolidar la clasificación Champions, y enormes sensaciones de triunfo. Sigamos en esta línea.



Son muchas las lecturas, y ninguna positiva, las que pueden extraerse del partido de Copa de anoche en el Camp Nou. La primera es que la profesionalidad de los árbitros españoles es, simplemente, nula, inexistente, inédita. El VAR, que nos hizo creer que los diez o quince puntos extra con los que siempre terminan el campeonato el Barcelona y el Madrid se iban a acabar para siempre, ha venido a convertirse en el mecanismo a través del cual los aficionados de los demás equipos, que somos mayoría en España, vamos a tener la prueba documental del robo arbitral sistematizado y mafioso que impera en el fútbol español. Una auténtica vergüenza retransmitida en directo, a 360º, en alta definición y con los espectadores pagando una pastizara a la mafia de los medios televisivos. Nos van a seguir robando en la cara, y además nos van a regalar las imágenes. Para recochineo máximo de culés y madridistas.
