4.3.19

Huesca 2-1 Sevilla: Machín en el objetivo

El calificativo de resucitador de muertos no por más repetido deja de ser menos cierto. Se confirma que el título al que aspira el Sevilla en los actuales momentos es el de resucitador. En esto ha terminado un arranque fulgurante de temporada que ha pasado ya de ser un espejismo, a una preocupación real por la consecución de los objetivos europeos. Menos mal que la liga española es endeblita del sexto puesto para abajo, pero este año hay invitados nuevos a la fiesta europea, Alavés y Getafe, por ejemplo, y la cosa se puede poner verdaderamente fea en muy pocas jornadas.
¿Qué le está pasando al Sevilla? Pues lo que en más de una ocasión hemos denunciado: no te puedes gastar un presupuesto multimillonario en jugadores y querer ahorrar en entrenadores. Ahora, secas las ideas en el cerebro de Machín, ¿qué hacemos? ¿dónde encontramos un entrenador fiable pasando ya la mitad de la temporada? Y es que es evidente que con el plantillón que tiene el Sevilla lo que falta es dirección deportiva. Está fracasando Caparrós porque no está consiguiendo transmitir el hambre de triunfo y la ambición al equipo, y fue contratado precisamente por eso y para ello, no por sus dotes como gran negociador en el mercado mundial de jugadores. Está fracasando la directiva al completo, con la cabeza puesta más, seguramente, en la venta del equipo y la inminencia de la llegada de los nuevos propietarios que en la campaña presente. Y, clamorosamente, está fracasando Machín. Hoy no hay paños calientes. El Sevilla en este momento, ni marca goles, ni cierra con centrales el centro del campo, ni defiende. Tan solo podemos salvar a Vacklic, sin cuyo concurso podríamos estar hundidos a mitad de tabla, y a Navas, reventado de correrse la banda. El equipo está desnortado, huérfano de dirección, perdido y desconfiado, inseguro delante y detrás, sin personalidad, ni garra. Es un fantasma.
¿O es que los jugadores están a su bola, pensando solo en una competición, la Europa League, y conformándose con el sexto puesto para salvar el expediente?
Debacle en el palco, en la dirección deportiva y en el banquillo.