22.1.09

Copa del Rey, Valencia 3-2 Sevilla: condenados a ganar

El Sevilla hizo ayer un magnífico segundo tiempo en la primera eliminatoria de cuartos de la Copa del Rey ante un Valencia al que dominó en buena parte del encuentro. Pero salió al campo con espíritu dadivoso, regalando Adriano el primer gol a Villa, y, en las postrimerías, regalando el partido entero cuando íbamos con un 1-2 que ponía la eliminatoria francamente de dulce. Habrá que reparar los daños y darle la vuelta a una situación desgraciada en la que los nuestros estarán obligados a ganar por 1-0 como mínimo y donde habrá que mantener nuestra portería inmaculada. Los nuestros tienen que salir con máxima concentración pues, como se vió anoche, pasar a semifinales es perfectamente posible con este inestable Valencia.

8 comentarios:

Manuel Oliver dijo...

Que digo yo una cosa, una vez pasado el cabreo porque el resultado pudo ser mucho mejor: estaremos de acuerdo en que perdimos por fallos
puntuales, pero el equipo fue más ambicioso que otras veces y con el
1-2 buscaba el 1-3. En ese sentido nada que reprochar.

Por otra parte, es un resultado no demasiado malo y tenemos una
oportunidad en nuestra casa de eliminarlos. Creo que si queremos
llegar a una final, qué menos que ganar un partido por la mínima en
nuestro campo. Está en nuestras manos (de equipo y afición) volver a hacer algo grande y no debemos desaprovechar la oportunidad.

Por cierto, He leído un artículo de Antonio Félix en el Mundo que es para descojonarse. Argumenta que Monchi y Del Nido se equivocaron no trayendo a Emery/Valverde/ Quique Flores porque todos están super bien colocados en sus ligas. Me pregunto ¿está el Valencia mejor colocado que nosotros?. ¿Es más difícil ser primero en Grecia o en Portugal que segundo en España?. ¿Estaríamos primeros en nuestra Liga si hubiéramos fichado a alguno de esos entrenadores?

Estos comentarios y los que hizo el lunes a propósito de Mosquera es de persona miserable.

SALUD Y SEVILLISMO

Paco Carreño dijo...

Aun conociendo el foro que no siendo detractor de Jiménez, tampoco es santo de mi dovoción, al igual que no lo fueron en su primera temorada ni Caparrós, grandísimo entrenador, pero no para el Sevilla actual, ni lo fue Juande, en su primera temporada.

A lo mejor cambio con Jiménez el año que viene, pero mientras tanto, a lo nuestro.

Esta vez no podemos echarle la culpa a Jiménez de la derrota. En el primer tiempo fuimos a aguantar, y hubiéramos aguantado si no hubiese sido por el clamoroso fallo de Adriano (qué hubiera dicho mas de uno si ese pase lo da Mosquera).

Y, lo que mas satisfecho me tiene, porque siempre hay que sacar lectura positiva de todo es la actitud del equipo en la segunda parte, y la ambición y ganas de comerse el balón. Ese es el camino. Después se ganará, se empatará o se perderá, pero por lo menos, se intenta. Y se intentó.

Pero si regalamos los goles, tal como regalamos los tres goles que nos metieron, no vamos a ninguna parte.

Creo que hemos regalado la eliminatoria. Ojalá me equivoque, porque el Valencia vendrá aquí a jugar no sólo a lo que sabe, sino a lo que además le sale bien, es decir; esperar y contraatacar.

Si el fútbl fuese justicia, creo que el resultado justo hubiera sido un 0-1, porque los tres goles del Valencia fueron regalados, y el segundo del Sevilla, tan en fuera de juego, que los cinco que los estábamos viendo, ninguno saltamos porque creimos que lo pitaría.

Total... dejo de escribir porque aún no se me quita el cabreo de la imagen que tengo grabada aún en la retina. Y no es otra que el pridigioso pase de gol que nuestro ínclito Romaric le da a Mata.

¡Dios mio! que desastre.

Socio nº 1 dijo...

El centralismo informativo propio de este país ha engendrado esta tarde en La Primera un bochornoso reportaje sobre el partido contra el Valencia del que se extrae la conclusión de que el Sevilla debería ser extinguido de la faz de la tierra por haber marcado en fuera de juego el 1-2. Las declaraciones de los mandatarios valencianistas rezumaban el rencor propio de quien ha estado a punto de sufrir un varapalo escandaloso a manos de un equipo que se ha mostrado muy superior. El inmerecido regalo que Adriano, primero, y Romarick, después, hicieron al equipo ché, así como las declaraciones vergonzosas que los valencianos han venido realizando merecen una respuesta contundente y definitiva por parte de los nuestros. HAY QUE PASAR ESTA ELIMINATORIA COMO SEA. HAY QUE DAR UNA LECCIÓN DEFINITIVA A LA PREPOTENCIA DE ESTOS EQUIPOS DE MEDIO PELO QUE SE CREEN TODO LO QUE LOS DESPRECIABLES PLUMILLAS Y ESTÓMAGOS AGRADECIDOS ESCRIBEN PARA LA PRENSA Y CUENTAN EN RADIO Y TELEVISIÓN. HAY QUE DAR UNA LECCIÓN DE FÚTBOL, SEÑORES. ME PIDO UN 3-0 EN LA VUELTA DEL PIZJUÁN ANTE EL VALENCIA. ¿QUIÉN SE APUNTA?

Anónimo dijo...

Del partido de ayer me queda una profunda decpeción y malas sensaciones para pasar la eliminatoria; no es de recibo que ganando y con un noventa por ciento del pase en el bolsillo,en diez minutos te den la vuelta sólo a base casta.Tampoco es de recibo que saliéramos a aguantar, que con un poco de mala suerte hubiera sido a "guantás",no se puede jugar o como se llame lo que se hizo, más patético.Es cierto que reaccionamos durante treinta miunutos de la segunda parte,pero el último cuarto de hora, cuando el entrenador contrario hizo los cambios, nosotros no supimos contrarrestarlos; el partidito de Maresca para enmarcar,quitando los minutos que se dió cuenta donde estaba la portería contraria y cuando perdió fuelle el mediocampo adversario, y es que sólo, sin nadie que le encime si sabe jugar; En cuanto a Romaric, pues otro marco,¿pero es que nadíe se dió cuenta, que estos dos, no podían con las botas en los últimos quince minutos?,¿Por qué están ambos en tan deplorable forma física?.En fin, esperemos arreglar el entuerto en la partido de casa, que juegue Kanouté, y no demos tantas facilidades para qué fusilen a nuestro portero.
En definitiva,estas son consideraciones de simple aficionado, que como bien sabéis no entiende de futbol,como todos, que se le exige que anime, lleve su bandera y bufanda, no silbe y sobretodo que pague, si sobretodo éso...., !Pero ya se podían estirar, no cobrando el partido de vuelta a los socios y verían si habría un lleno apoteósico!, por lo que se ve la crisis afecta a todo menos al futbol.
Yo a lo mío, fichaje de un centrocampista ya, lo de lateral derecho es un mal patológico..
Recibid un fraternal y decepcionado abrazo de Disciplinante.

Anónimo dijo...

Hay que ganar en el RSP, lo mismo que habría que hacer si el resultado hubiese sido de 1-2 en Mestalla, ¿o es que si hubiésemos traído un resultado favorable habríamos aceptado echarnos atrás a aguantar el chaparrón?

No me preocupa el resultado si jugamos como ayer; como ayer, pero más concentrados, sin cagadas (con perdón) de juvenil.

Mi mayor respeto por Maresca; pero ya no está para jugar 90 minutos ni para dirigir el centro del campo.

Jugando así, no me da miedo la vuelta, lo dije contra el Dépor y espero que ahora no me equivoque.

Mi camiseta del Sevilla irá conmigo el martes a la eliminatoria, y espero volver a Valencia el 13 de mayo a jugar la final.

luiso9es dijo...

A mi me parece que el gol de Adriano no perjudicó. Creo que hubiera sido mucho mejr para nosotros que hubieran expulsado al defensa del Valencia- Albiol creo que era- y pitado falta.

Con los errores hay que vivir. Si la memoria no me falla, es la primera vez en esta temporada que los cometemos de ese calibre y consecuencias. esperemos que hayamos consumido el cupo.

Anónimo dijo...

La verdad es que fue un gustazo ver al equipo llegando con cuatro o cinco por delante del balón. Ahora, el resultado que antes de empezar hubiera firmado, me dejó bastante fastidiado.

Anónimo dijo...

Los asiduos de este foro ya conocen mi visión escéptica y normalmente pesimista de muchas de las cosas que ocurren con el Sevilla F.C.

Por eso, y con independencia de otros análisis futbolísticos más, digamos, profundos, lo que yo vi en el último partido fue al equipo “fallón” e incorregible incapaz de dar la talla en los momentos clave. Es decir, ni más ni menos que al Sevilla F.C que siempre conocí, y al que sigo queriendo.

Podemos recordar aquí a este respecto el repetidamente citado por mí infausto partido Real Madrid-Sevilla de la temporada 2006-2007, en el que íbamos ganando por 0-1 en el Bernabéu, aunque perdimos al final de forma penosa. Si la memoria no me falla, en esa temporada no quedamos a más de tres puntos del Real Madrid, por lo que habiendo aguantado el tipo en aquel partido probablemente hubiéramos ganado la Liga de España.

Otro caso que podemos sacar a colación es el del glorioso empate reciente ante el Osasuna. A ver si al final de temporada no tenemos que lamentar los dos puntos perdidos de forma tan habitual y lamentable. Como ocurrió la liga pasada, en la que estrictamente hablando quedamos a menos de un punto de Liga de Campeones, pues la clasificación con el Atlético de Madrid se decidió por el mal llamado “golaverage” (o como lo escriba cada cual; siempre me ha sonado mal esta burda utilización del inglés), por lo que cualquier punto de los que perdimos de la misma forma en esa temporada nos hubiera servido para quedar en cuarta posición.

El último ejemplo es el partido al que se refiere al principio este comentario. En un momento pasamos de tener la eliminatoria resuelta en el partido de ida en campo contrario a dejar las espadas en alto para el partido de vuelta en el RSP. Nuevamente lamentable.

Es algo que, como digo, trasciende el análisis futbolístico, la calidad de los jugadores, quién es el entrenador, si hay más o menos lesionados, etc. Es algo que está instalado en lo más íntimo, en la médula ósea del equipo, por alguna inexplicable razón, y que continuamente se manifiesta.