Malo, muy malo, el partido del Sevilla en Mallorca, frente a un puñado de chavales aficionados que nos llevó al escarnio de una prórroga y de dos rondas de penaltis. Es una pena que tengamos que pasar por la competición del k.o. jugando a la ruleta rusa, hace unos días contra el Córdoba y ayer contra el Andratx. Habrá que ver cuáles son los próximos rivales. Esperemos que no nos toque ningún tercera división...