
Alcanzada la más alta cumbre del deporte rey, la selección nacional de España consigue la gloria que tantas generaciones de aficionados han anhelado y que sólo nosotros, los más afortunados, hemos tenido el honor de vivir y disfrutar. El gol de Iniesta, propiciado por una jugada iniciada por un sensacional y estratosférico Jesús Navas, el orgullo de Los Palacios, nos sitúa en el Olimpo de los Dioses del Balón. Y lo hemos visto, y lo hemos sentido en nuestra piel y dentro de nuestros corazones. Viva España. Viva el Sevilla FC. Viva Jesús Navas, orgullo de Nervión.
Tuvo que salir Jesusito Navas, para que los caminos de la ilusión confluyeran en el camino de la victoria.
ResponderEliminarUn mundial para la gloria. España y el Sevilla F.C., siguen campeonando.
Enhorabuena a todos!!!
A mí me dio la impresión de que, salvo Sergio Ramos, el resto de componentes de la selección española (¿o era hispano-catalana?)no quería jugar con Navas. Me pareció que le ignoraban.
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